DIRECTOR

Mensaje del Director

Todavía estamos saboreando las buenas experiencias que nos ha dejado el año 2015, dos grandes regalos vividos a nivel eclesial y salesiano: El primero la Beatificación de nuestro Obispo y Martír Monseñor Oscar Arnulfo Romero, un regalo de Dios para la Iglesia Salvadoreña, signo de entrega hasta las últimas consecuencias por amor a su pueblo y el segundo acontecimiento, el que hemos vivido como Familia salesiana, la celebración del Bicentenario del Nacimiento de San Juan Bosco, renovando nuestro compromiso de seguir las huellas de este gran hombre, que de igual manera desgasto su vida a favor de los jóvenes, momentos de gracias y de renovación interior para todos.

Y como se suele decir: “La vida sigue” y sigue abriéndonos nuevas expectativas, anhelos para seguir viviendo y proyectando en nuestro ambiente ese deseo de seguir construyendo el Reino de Dios en nuestras vidas.

El año 2016 se nos abre con otros dos acontecimientos: La Iglesia Universal, acoge el llamado del Papa Francisco, quien nos invita a vivirlo con un corazón misericordioso, recorrer el camino de la Misericordia que viene a nosotros como un don gratuito, dado por el Padre a través de su Hijo Jesucristo, él es el rostro de la misericordia de Dios. Hoy más que nunca y especialmente en nuestro país, urge ser apóstoles de la misericordia, sanando heridas, procurándonos el perdón mutuo, construyendo puentes de reconciliación, ojala y todo esto nos ayude a lograr la tan anhelada paz.

El P. Ángel Artimez, Decimo sucesor de Don Bosco, a través del mensaje del Aguinaldo nos invita como Familia Salesiana a vivir estos acontecimientos: “Con Jesús, recorramos juntos la aventura del Espíritu”, Jesús está en el centro de todo, él nos sigue llamando a recorrer este camino en comunidad, junto con los jóvenes, ir a nuestro interior, a lo profundo, allí es donde Dios trabaja. Jesús se dejo llevar por el Espíritu, acogió el llamado del Padre, aprendió a hacer hijo; María también dice SÍ y se deja llevar por el Espíritu. Don Bosco, también busca el sentido de su vida, él se deja guiar por Dios y le acompaña la presencia del Espíritu.

Ahora muchos siguen el ejemplo de Don Bosco, les gusta recorrer su camino, es el mismo camino que nos lleva a Jesús, guiados por el Espíritu. En este año de la Misericordia, seamos compañeros de camino de Jesús, para que guiados por su Espíritu seamos entre los jóvenes apóstoles de su misericordia.

No tengamos miedo, abrámonos a vivir este año con la gracia de Dios, dejémonos tocar por el Espíritu, que María Auxiliadora sea el faro, que ilumine nuestro camino.

P. Alex Figueroa Ruiz, sdb

Director




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