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Viviendo a Don Bosco en el Hospital Rosales

Escrito por Josué Saborío. 

“Dios ha escogido lo necio del mundo para confundir a los sabios; lo débil del mundo para confundir lo fuerte; lo plebeyo y lo despreciable y lo que no es, para reducir a la nada lo que es” (1 Cor 1,27).

 Como parte de una iniciativa de la clase de formación cristiana de los terceros años, realizó la catequesis salesiana: Conociendo a Don Bosco, en la cual aparte de conocer los diversos rasgos de este santo emblema del instituto, se invitó a los jóvenes a vivir el sentido social y comprometerse con su entorno; para lo cual se les pidió realizar diversas cartas de animación a personas necesitadas que ellos no conocían.

Un grupo de 7 alumnos en compañía del hermano Saborío, se dirigieron a entregar esas cartas en representación del resto del alumnado  al hospital Rosales, específicamente al sector de oncología, oftalmología e infectología; esta es parte de su vivencia:

 “Al llegar, inmediatamente fuimos  dirigidos al pabellón de oncología – mujeres;  es decir la sección del hospital en la que se tratan a las mujeres que padecen de cáncer. La primera persona en visitar – Doña María – con un escapulario al cuello, me mostró realmente la forma en que veía la vida. Ella guardaba esperanza total en recuperarse, siendo una señora de la tercera edad, obviamente las fuerzas del cuerpo comienzan a desvanecerse, sin embargo hacía caso omiso de ello y se empeñaba en lograr su recuperación” (Luis Mario De Paz, alumno de 3 informática)

 “En lo personal fue una experiencia muy buena porque nos damos cuenta de los problemas tan grandes que sufren otros; lo cual nos anima a una constante oración y a  trabajar por estas personas, ya que  muchos de ellos no tienen quienes estén pendientes de sus necesidades; por eso debemos de dar gracias a Dios, disfrutar la vida día con día, para aprovechar cada momento de ella, y  siempre pensar en nuestro prójimo y ayudarlo cuando podamos”, Abigail Alfaro, alumna de 3 informática.

 “La motivación que da una sonrisa, un gesto, ese sentimiento de ayuda hacia las personas es lo que muchas veces nos hace reconsiderar la manera de ver la vida. El ejemplo de esas personas en esos lugares que estando en una peor situación, tratan de afrontar las contrariedades de la vida con una sonrisa, con ánimo y sobre todo con valentía, esta clase de experiencias son, en lo personal, las que me motivan a seguir viviendo a dar una sonrisa antes de una excusa, y que ante todo Dios guía nuestro camino y no nos desampara en la adversidad”,Katherine Ramírez, alumna de 3 contaduría.

 “En lo personal no estaba  seguro de si realmente quería ir,  pero por al final fui;  al entrar descubrí que la mayoría de las personas que estaban ahí:  se veían tristes y deprimidas, pero al empezar a leer las cartas el ánimo de cada una fue cambiando y muchos se alegraron. Luego cuando fuimos a oftalmología les leímos las cartas a todos,  lo más fuerte que me pasó,  es que a una señora que le leí la carta,  me dijo cuando terminé de leerla que la carta era muy muy bonita y que realmente le había gustado,  y que ella se sentía sola puesto que su familia vive muy lejos y no tienen el dinero para visitarla,  así que no la podían visitar y lloró; esto fue muy fuerte.Fue una experiencia muy  positiva,  puesto sé  que hice  muy feliz a otras personas y me recordó que para ser feliz a otros solo necesito ser feliz yo, pues con pequeños detalles puedo hacer feliz a todos y más que hacerme feliz ayudando, volví feliz a muchas personas que lo necesitaban más que yo”,Kevin Ardón, alumno de 3 informática.




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