Día a día son frecuentes las noticias que nos bombardean sobre asaltos, asesinatos, quiebras de entidades, elecciones políticas, etc; sin embargo, entre toda esa gama, se maneja muchas veces un descontento, la tan famosa y mencionada por muchos: falta de principios. Y es que así es, la falta de principios lleva a muchos a tomar decisiones precipitadas que rompen con el esquema de lo normal, de lo equilibrado.